martes, 18 de febrero de 2014

Durán Del Campo y el Remeros afinan detalles




El nadador Daniel Durán Del Campo (83) se prepara intensamente para cumplir el doble desafío de unir a nado a la ciudad de Colón con Paysandú, y colaborar con el Club Remeros Paysandú. El sábado el deportista entrenó en aguas del río Uruguay, y retomó en la víspera la planificación en la piscina del club del rombo blanco, esperando llegar a la actividad que se desarrollará el sábado desde las 14 horas en óptimas condiciones. “Estamos haciendo todo lo posible y esperamos que el resultado final sea el esperado. Lo fundamental es poder contagiar a la gente y que colabore con el Club Remeros”, dijo el nadador haciendo alusión a que el desafío tiene como gran objetivo colaborar económicamente con el club de la costa, para lo que se ha abierto una cuenta en Abitab a los efectos de que los amigos del Remeros, tanto en nuestra ciudad como en el resto del país y en el exterior, y las empresas sanduceras, puedan colaborar para cambiarle la cara al club.
Durán Del Campo iniciará su travesía en la playa de Colón el sábado a la hora 14, seguramente acompañado por varias embarcaciones y también por muchos nadadores que anticiparon su presencia, y que integrarán postas de cuatro deportistas. Quienes quieran inscribirse para nadar en postas junto a Del Campo pueden hacerlo en el Club Remeros, teniendo un costo por nadador de $ 300. Cada posta deberá presentar una embarcación.
La llegada de Del Campo a Paysandú se estima será tras unas cinco horas de nado, por lo que será permanentemente monitoreado por un médico que se trasladará embarcado y que seguirá de cerca al incansable deportista. El arribo será a la playa del Club Remeros.
Vale indicar que el desafío está avalado por la Federación Uruguaya de Natación Master, por lo que se seguirán todas las pautas señaladas por ella.
Mientras Durán Del Campo ultima detalles, Paysandú se moviliza junto con el deportista no solo para acompañarlo en un desafío más que importante, qu
e intentará cumplir con nada menos que 83 años, movilizado por el amor hacia el club del rombo blanco.

Artículo publicado en El Telégrafo.