domingo, 23 de febrero de 2014

La banda The Bad Plus toca en La Trastienda


EL TRÍO SE PRESENTA ESTA NOCHE CON UN VARIADO REPERTORIO




El reconocido grupo de fusión entre jazz, punk y toques avant garde, originario de Minnesota, llega a Uruguay como parte de su gira latinoamericana, que ayer los tuvo de paso por la Usina de Arte de Buenos Aires. La cita es esta noche desde las 21 horas en La Trastienda Club.

La banda, con un recorrido de más de quince años, se ha dedicado a llevar en cada uno de sus trabajos el concepto de trío de piano, bajo y batería al extremo, atravesando varios estilos y climas (que se pueden apreciar en un mismo show), sin perder su toque distintivo. En su último álbum, Made Possible, el bajista Reid Anderson, el pianista Ethan Iverson y el baterista David King vuelven a sorprender. Este trabajo, que los trae a Uruguay, es tan solo una parte del variado repertorio que interpretarán en La Trastienda.
El grupo, que alcanzó su solidez en el Village Vanguard de Nueva York, se caracteriza por un trabajado sonido en capas de sus sintetizadores y baterías electrónicas. La improvisación y los toques de electrónica encuentran en este power trío su lugar en el formato canción, que le da cuerpo a un show de gran virtuosismo.
Entre sus versiones se destacan una muy conocida de Smell Like Teen Spirit de Nirvana y temas de grupos tan diversos como Black Sabbath, Bjork, Led Zeppelin, Aphex Twin, Pixies y Pink Floyd. La cosa no termina ahí: las influencias del grupo van desde David Bowie hasta los clásicos de Stravinsky.
"Esa banda contiene algo de la energía más punk que he visto o sentido como músico. Simplemente no necesito hacerlo tan obvio. Es una emoción muy compleja", asegura King.
Su gran salto a la popularidad lo dieron alrededor de 2002 con giras por Estados Unidos y Europa. Fue clave, en ese punto, la mano del productor Tchad Blake, reconocido por por sus trabajos junto a solistas de renombre como Tom Waits, Elvis Costello y Peter Gabriel.
Se trata de una propuesta siempre original, con una apuesta musical atípica (cambios tonales, minimalismo, sonidos experimentales) que al mismo tiempo logra captar la atención del gran público gracias al magnetismo de sus tres componentes, que, en escena, funcionan y se entienden perfectamente.

Artículo publicado en El País.