domingo, 23 de marzo de 2014

La Banda Sinfónica cierra el año de Montevideo Capital Cultural


CONCIERTO SERÁ EL MARTES CON UN FESTIVAL GERSHWIN JUNTO A CIRO FODERÉ


A la Banda Sinfónica de Montevideo le tocará el honor de dar uno de los recitales que cierran el año en que Montevideo fue consagrada Capital Iberoamericana de la Cultura. Será el martes próximo en el Teatro Solís.

Ciro Foderé está radicado en Miami, donde integra la New World Symphony.
La Sinfónica conoce mejor que nadie los escenarios montevideanos, sean los consagrados directamente para espectáculos o los que se prestan para sus conciertos. Los programas que la orquesta estructura a lo largo de la temporada están pensados en razón de la ciudad, para poder alcanzar la mayor cantidad de barrios posible.
Con más de un siglo de vida, el conjunto ha acompañado el desarrollo sinfónico en nuestra ciudad y ha sido, sin duda, el principal medio de difusión musical a nivel popular que ha tenido el país. Antes de la radiodifusión, antes incluso del Sodre como modelo emblemático de democratización cultural y mucho antes de cualquiera de los formatos de reproducción sonora, la Banda Municipal ya era protagonista de las veladas musicales en los barrios de Montevideo. Hasta el día de hoy, la Banda recorre los barrios de la capital varias veces al año, siempre con propuestas de reconocida versatilidad y tendiendo un puente entre la música llamada clásica y otras expresiones musicales. Así, ha aparecido con frecuencia en proyectos especiales junto a notables figuras de la música popular uruguaya, desde Laura Canoura a Hugo Fattoruso, pasando por Panchito Nolé, Washington Carrasco y Cristina Fernández o Pitufo Lombardo, entre tantos otros.

Desafíos.

Desde hace dos años a la Banda Sinfónica Municipal le ha llegado la hora de nuevos retos. Su director musical de las últimas dos décadas, Miguel Pose, dio por cumplida su tarea profesional y se acogió al retiro jubilatorio. Un largo tiempo de seguridades, ha dejado entonces espacio a un tiempo de incertidumbres y replanteos; a la búsqueda de un nuevo modelo de gestión artística que recoja la mejor herencia y lance a la Sinfónica al siglo XXI. Ante los nuevos desafíos han permanecido proyectos educativos y de divulgación emprendidos por Pose (recorriendo escuelas con conciertos al mediodía, por ejemplo); se ha seguido con la titánica tarea de formar nuevos públicos y se han fortalecido los vínculos con los artistas populares.
Mientras se prepara el llamado para cubrir el cargo de director, la Banda Sinfónica de Montevideo ha duplicado su trabajo con batutas visitantes. Maestros como el español Ignacio García Vidal, el norteamericano Stanley De Rusha o el argentino Gustavo Fontana, han sido invitados de lujo en los ciclos musicales de estos últimos años. Sin embargo, lo más impactante al repasar estas dos temporadas de intensa actividad, es la apuesta al cambio generacional que ha hecho la Sinfónica: una nueva tanda de directores uruguayos ha llegado al podio de la Banda para inyectarle frescura y juventud al centenario conjunto. Esteban Louise (33), Martín García (38), Álvaro Hagopian (38), Yanella Bia (40) y Martín Jorge (38) se han alternado en los diversos programas que han recorrido la ciudad.

Festival.

 
Precisamente será Martín Jorge, uno de los integrantes de esta nueva generación de directores, quien subirá al podio en el concierto que la Banda ofrecerá el próximo martes en el Teatro Solís. Esa noche promete ser especial. En el marco de las actividades de cierre de Montevideo Capital Iberoamericana de la Cultura, la orquesta, junto con el pianista uruguayo Ciro Foderé, ofrecerán un Festival Gershwin.
El pianista uruguayo, actualmente radicado en Miami donde ocupa el cargo de pianista para la New World Symphony bajo la dirección del célebre Michael Tilson Thomas, volverá a Uruguay con la Rhapsody in Blue, la pieza que el compositor norteamericano George Gershwin compuso en 1924 con la intención de incorporar el jazz a la música culta y que se ha transformado en un verdadero himno. "Volver a mi país me produce una alegría enorme -confiesa entusiasta Foderé mientras estudia largas horas en el piano-, pasaron muchos años desde que me fui a estudiar a los Estados Unidos y volví a tocar aquí. Recién el año pasado toqué con la Filarmónica y ahora, preparé especialmente la Rhapsody para debutarla con la Banda Sinfónica. Vengo de tocar el Segundo concierto de Rachmaninoff en Miami. Ha sido una experiencia fantástica y salir de ese concierto romántico para meterme en esta música llena de swing y con un fraseo tan jazzístico en un desafío enorme que he disfrutado especialmente".
El concierto previsto en la sala principal del Solís y que se iniciará a las 20 horas, incluirá también la Obertura Cubana y Un americano en París, dos obras del mismo compositor. Las entradas se venden por red UTS y en boletería del teatro.







Artículo publicado en El País