martes, 1 de abril de 2014

Uruguay avanza en el ranking mundial de turismo gay


COMO PAÍS FRIENDLY PARA COMUNIDAD LGTB





La guía alemana “Spartacus”, referente internacional en el turismo gay, ubicó a Uruguay en la 6ta posición en el ranking mundial que califica a los países más y menos amigables para la comunidad LGBT. Nuestro país además fue el país latinoamericano mejor posicionado, siendo seguido por Argentina que se ubicó en la 16º posición.
Para calificar en ese particular ranking se toman en cuenta 14 categorías relacionadas con las leyes y costumbres locales de cada país, lo que determina que Uruguay con respecto a la ultima calificación realizada en 2013, subió tres lugares en la escala mundial, quedando solo por debajo de Suecia, Bélgica, Francia, Holanda y Reino Unido, y en el mismo escalón de Canadá, Dinamarca e Islandia, países con una apertura en el tema que data de muchos años
Adrián Russo, representante de la Mesa Friendly del Conglomerado de Turismo de Montevideo consultado por LA REPÚBLICA dijo que “esto es un reconocimiento a todo el trabajo que se viene haciendo y que obviamente nos posiciona muy bien a nivel de turismo en general y ni hablar de la comunidad LGTB”.
Russo sostiene que “hay un apertura bastante grande, hoy hablar de Uruguay es novedoso en el mundo, en el último tiempo fuimos vox populi por la ley de matrimonio igualitario, no fuimos el primero porque Argentina ya lo tenía, pero Uruguay igualmente ha estado en el tapete mundial por muchas leyes, últimamente por la marihuana, pero ha habido una apertura importante”.
“Hay más apertura de la que imaginamos”
Vale la pena recordar que desde hace una década nuestro país ha transitado en leyes que “ayudaron” a esa apertura como fue impulsar desde esferas gubernamentales la unión concubinaria, la adopción, la posibilidad que gays y lesbianas pudieran ingresar a las Fuerzas Armadas, el cambio de nombre para personas trans, y últimamente la ley del aborto y la regulación de la marihuana que también han ayudado a ese crecimiento y apertura a la que se refiere Russo.
En ese sentido el representante y referente uruguayo insiste en que hoy existe “más apertura de la que nos imaginamos. Hoy vemos a parejas de chicos o de chicas de la mano por la calle, tanto en Montevideo como en el interior, Colonia, Atlántida, que es un balneario de gente más grande, los ves de la mano, las playas naturistas como Chihuahua y La Sirena cada vez tiene más público gay. O sea ves a la gente como más abierta y la gente que viene de afuera nos ve precisamente así, más abiertos”.
El interior también se moviliza
Precisamente en cuanto al trabajo que se viene realizando Russo sostiene que además de Montevideo hay otros departamentos en los que se está trabajando en el mismo sentido, Maldonado, Rocha, Canelones, Colonia, Salto y fundamentalmente destaca a Soriano, como un departamento avanzado en ese sentido.
Precisamente entre enero y febrero pasados, uno de los editores de la guía Spartacus, Dirk Baumgarti, estuvo recorriendo varios departamentos del país para ampliar y actualizar la información que aparecerá en la próxima edición de la guía.
“Luego de su extensa recorrida, Baumgarti reconoció estar muy impresionado con Uruguay y señaló que es un país recomendable para ser visitado por parte de turistas gay”, añadió Russo que agrega que en nuestro país y fundamentalmente Montevideo como capital, existe una oferta interesante para turismo gay friendly, “hay una fuerte oferta cultural, buena oferta gastronómica. O sea no son solo boliches, pub y saunas, sino que hay hoteles de primera línea, hay restaurantes, alquiladoras de autos, y otros rubros. En definitiva estamos creciendo paulatinamente”, precisó.
Fuerte apuesta turística
“Uruguay no tiene mediciones propias, pero hay una cifra mundial que probablemente al ser el sexto país en el mundo no esté lejos de la realidad la que establece que el 10% del turismo que recibe cada país en el mundo pertenece al segmento GLTB. Además en el último congreso realizado surgió el dato que el turista gay friendly gasta hasta un 20% más que el turista convencional”.





Artículo publicado en La República