domingo, 14 de junio de 2015

Los Humedales de los Arroyos Maldonado y San Carlos



La cuenca del Arroyo Maldonado desde su naciente hasta su desembocadura en el Océano Atlántico, ocupa aproximadamente 1.376 km².
Tiene asociada una importante red de cauces, de los que se destacan en el Arroyo San Carlos y el propio Arroyo Maldonado, con una extensión desde la ruta 9 de aproximadamente 52 y 35 km respectivamente.
Los humedales de los arroyos Maldonado y San Carlos se ubican en la parte centro-sur del Departamento de Maldonado y comprenden las llanuras de inundación tanto de sus cauces, como la de sus tributarios, cubriendo una superficie de algo más de 13.000 hectáreas.
Las características de estos humedales presentan una muy marcada diferenciación de Sur a Norte, dado por el gradiente salino, que en la zona media-baja del Arroyo Maldonado, permite la existencia de un ambiente propio de marisma.

Vegetación de la alameda

En esta área se encuentra la vegetación típica de los montes ribereños como Pouteria salicifolia (matajos), Erythrina crista-galli (ceibo), Salix humbold-tiana (sauce criollo), Cephalanthus glabratus (sarandí colorado) entre otras.
También se encuentran especies, que además de pertenecer al bosque ribereño son comunes en nuestro monte psamofilo, como el Myrsine laetevirens (canelón), Scutia buxifolia (coronilla), Celtis iguanaea (tala gateador) vemos además enreraderas; gramíneas, como la Cortadeira (Paja brava), arbustos, como Daphnopsis racemosa (envira).

Humedal salino del Arroyo Maldonado

Debido a su permanente comunicación con el Océano Atlántico, los gradientes salinos generados principalmente por acción de las mareas eólicas, los humedales localizados a lo largo del tramo bajo y medio de este cauce, condorman desde la desembocadura del Arroyo Maldonado en el mar hasta la confluencia de los arroyos Maldonado y San Carlos al Sur de la Ciudad de San Carlos (15 km.) un ambiente típico de marisma con características únicas para nuestro país en términos de biodiversidad de taxones, tanto de vertebrados como de invertebrados, asociado además, a un humedal más extenso, dulce acuícola, que se extiende aguas arriba, al Norte de la desembocadura de su principal tributario, el Arroyo San Carlos, en la zona conocida como Rincón de la Encrucijada.
Estos humedales presentan una gran heterogeneidad ambiental, destacándose las marismas con vegetación emergente de gran porte, humedales salobres y la zona de su desembocadura en el mar.
Tiene relevancia regional ya que presenta uno de los mayores cangrejales de la costa (sustento alimenticio de varias especies de peces y aves costeras) y es hábitat para sus especies típicas de estos ambientes que no encuentran un hábitat similar en toda la costa hasta la Bahía de San Borombón en la provincia de Buenos Aires, Argentina y la Lagoa dos Patos, en la localidad de Río Grande do Sul, Brasil, lo que le confiere valores muy destacados para la conservación de la biodiversidad.

Ecoparque metropolitano del Arroyo Maldonado

En el curso medio-bajo de la margen izquierda del Arroyo Maldonado, se localiza un área de 713 hectáreas libradas recientemente al uso público por Decreto de la Junta Departamental de Maldonado N° 3931/2015, que constituye un importante espacio natural asociado a una zona de suma importancia turística y urbana.

Crustáceos

En ésta área pueden ser localizadas unas 6 especies de crustáceos de suma importancia.
Entre ellas, y distribuida en parches densamente poblados, llamados “cangrejales” se resalta una de las mayores poblaciones de la costa de Uruguay, la especie Neohelice granulata, o cangrejo estuarino cuya comunidad, además proporciona larvas a toda la costa uruguaya y se sabe de su contribución a poblaciones del sur de Brasil y Argentina.
Esta especie aparece en estrecha relación con la vegetación de la zona intermareal (Spartina sp.) debido principalmente a su hábito de alimentación omnívoro-detritívoro siendo la Spartina sp. el constituyente principal (90%) de su dieta, junto con detritos, microflagelados, diatomeas, foraminíferos ostrácodos, crustáceos decápodos (canibalismo).
Así mismo esta especie semi-terrestre cava sus cuevas en el mesolitoral y supralitorial tanto en el predio del Eco-Parque como en las zonas adyacentes.
Esta especie de cangrejo junto con la de Cyrtograpsus angulata, también presente en la marisma, suponen una importante fuente de alimentos, a la Gaviota cangrejera y a peces de interés comercial y deportivo como la Corvina Blanca Micropogonias furnieri y la Corvina Negra Pogonias cromis.
Co-habitando con las poblaciones de Neohélice granulata aparece otra especie de menor talla, el cangrejo violinista Uca uruguayensis.
Habita sustratos limosos o limo-arenosos de los niveles más altos de la intermareal realizando cuevas caracterizadas por su menor tamaño y el depósito de bolitas de sedimentos en sus bordes.
Es una especie sedimentívora que se caracteriza por presentar el macho una pinza de mayor tamaño que la otra y realizar un complejo cortejo pre-copulatorio para atraer a la hembra.
Es un cangrejo estuarial endémico de la región neotropical y su área de distribución abarca desde Río de Janeiro (Brasil) hasta el Río Quequén (Buenos Aires, Argentina).
Estas actividades en zonas de altas densidades de cangrejos, generan un fenómeno biológico conocido como una bioturbación y producen un incremento en la humedad, materia orgánica y penetrabilidad del suelo del humedal por los que se les denomina especies bioingenieras.

Biodiversidad

Aves: Tanto por su ubicación como por el estado de conservación que presenta, la zona de marisma es un espacio importante para el avistaje y conservación de aves.
Hasta la fecha, los relevamientos realizados han permitido registrar la presencia de 236 especies de aves, tanto de residentes como migratorias, que constituyen 52% de la biodiversidad aviar nacional, dentro de las que se destacan 10 especies de status amenazado o vulnerable para la IUCN, así como prioritarias para la conservación, entre las que debe ser destacada la Gaviota Cangrejera (Larus atlánticus).
La población de esta especie de gaviota está en detrimento en gran parte debido a la pérdida de lugares de alimentación.
Dichos atributos han contribuido a su designación como Área de Importancia para la conservación de las Aves (IBA’s) por el programa Birdlife Internacional vía la organización Aves Uruguay.

Patrimonio Cultural

En el territorio del Ecoparque se han identificado sitios arqueológicos prehispánicos, los cuales pueden ser interpretados como áreas de actividad humana diversificada, áreas residenciales, de producción tecnológica tanto para la fabricación de instrumentos en piedra (lítico) como en cerámica, así como de utilización de los recursos marinos y de fauna del humedal como recursos alimenticios. Estos bienes que conforman el patrimonio cultural, son objetos materiales de naturaleza frágiles, únicos y no renovables, pues son producto de la actividad humana pasada que dan cuenta de la diversidad cultural. En este contexto, la investigación arqueológica tiene una función básica para transformar los hallazgos arqueológicos en bienes patrimoniales. Permitiendo identificar, inventariar y estudiar las áreas que contengan restos arqueológicos del pasado y las culturas que los produjeron, así como vincular dichas áreas con valor patrimonial al desarrollo económico y turístico de la región.





Artículo publicado en: Destino Punta del Este