martes, 4 de agosto de 2015

Punta del Este también en invierno




En el suplemento de viajes de El Clarín de Argentina se publicó un artículo sobre Punta del Este en invierno.

La consigna es que “los destinos turísticos de Uruguay, incluso los de playa, guardan un encanto especial, también fuera de temporada alta”. La nota propone tres paseos hacer por la ciudad y sus alrededores en esta época: observar veleros optimist dando vueltas y la pesca del día, el Museo Taller Carlos Páez Vilaró y “Experiencia Garzón”, con una visita turística guiada a esa bodega.









Nota completa

El puerto, el museo Casapueblo y una bodega, tres propuestas para disfrutar del tradicional balneario en invierno.

Los destinos turísticos de Uruguay, incluso los de playa, guardan un encanto especial, también fuera de temporada alta. Invitan a descubrir su esencia, sin apuro ni multitudes.
Punta del Este, la playa más famosa del vecino país, no es un destino ajeno a esta filosofía. Es cierto que habrá que llevar un poco más de abrigo para disfrutarla. Incluso para caminar por la clásica avenida Gorlero, en el centro. Aquí se proponen tres paseos para hacer por la ciudad y sus alrededores en esta época.

Barcos a toda hora

Un clásico, al que se puede llegar a pie o en bicicleta por la rambla Williner –en La Mansa–, es el puerto. Se pueden observar veleros optimist dando vueltas y la pesca del día, desde las barcas de pescadores que llegan rigurosamente todas las mañanas. Uno puede buscar el pescado fresco en los puestos que rodean la pasarela, listo para llevar. Luego es posible subir por algunas de las calles transversales a la rambla, que finaliza en la avenida Gorlero, con pocos negocios abiertos en invierno. El Mercado de Artesanos tiene actividades los fines de semana. Unos metros más y La Mano hundida en la playa, siempre erguida, espera a los visitantes que buscan captar la imagen típica de la postal esteña.

Una bodega en las afueras

“Experiencia Garzón” es una visita turística guiada a esa bodega, ubicada cerca de pueblo Garzón –precisamente–, a 45 minutos en auto desde Punta del Este. La visita comienza con la proyección de imágenes audiovisuales que relatan los orígenes del aceite de oliva, cómo llegó a América y particularmente a Uruguay, donde la tierra es árida e inhóspita, pero que con inversión mediante se consiguió transformar en la industria que hoy brinda trabajo a dos mil personas.
En 1999, sus fundadores soñaron con que estas tierras –por el clima y características del suelo–podrían asemejarse a las de la región de la Toscana italiana. Y esto les daría la posibilidad de producir el mismo aceite en Uruguay. Así comenzaron a plantar los olivos que hoy, a través de un proceso industrializado y con tecnología de última generación, tiene como resultado el aceite de oliva Colinas de Garzón, con identidad propia y certificación de calidad mundial. El recorrido por la finca puede realizarse en tractor o en bicicleta y el final de la visita es una degustación de los diferentes tipos de aceite y vinos de la bodega.

Museo con vista al río

Popularmente conocido como Casapueblo, el Museo Taller Carlos Páez Vilaró es una gran atracción en la zona de Punta Ballena, a 13 kilómetros de Punta del Este. La Ceremonia del Sol, al atardecer, se realiza en las terrazas del museo todos los días del año desde 1994. Se ha convertido en un clásico y en una especie de momento emotivo y de contemplación absoluta, en el que sólo se escucha una grabación con la voz del artista, que le dedica un poema de despedida al sol.
El recorrido por las salas, ubicadas en varios niveles que mantienen una cuidadosa asimetría –típica de Carlos Páez Vilaró, su creador–, invita a conocer distintos tiempos en la vida y la obra del artista. En un audiovisual autobiográfico que se proyecta en una pequeña sala se destacan los principales momentos vividos por el creador en Uruguay y Argentina, el porqué de su desafío con las líneas rectas y otras anécdotas de su vida.

Fuente: Uruguay Natural y Clarín

Artículo publicado en: Destino Punta del Este