miércoles, 16 de septiembre de 2015

Montevideo


La capital de Uruguay, conjuga en forma armónica modernidad y tradición. Su rambla costanera, de más 30 kilómetros, es uno de sus atractivos más llamativos.

Panorámica de Montevideo
Montevideo, la capital de Uruguay, conjuga en forma armónica modernidad y tradición. Antiguos tesoros arquitectónicos como el Cabildo, la Iglesia Matriz y la Puerta de la Ciudadela, estilos como el Art Nouveau y el Art Decó y modernas construcciones de vanguardia como la Torre de las Comunicaciones, le proporcionan a la ciudad una identidad única.


La rambla capitalina, el balcón de acceso a más de 30 kilómetro de costa, es uno de los principales atributos de Montevideo y un paseo imperdible para sus habitantes que suelen recurrir a ella para tomar mate y realizar extensas caminatas. También lo son la cantidad de espacios verdes, parques y jardines que posibilitan múltiples opciones al aire libre.


Montevideo también cuenta con una amplia movida cultural. Así por ejemplo, su cartelera teatral, es llamativamente extensa y variada, y abarca tanto espectáculos clásicos, como modernos o alternativos.


En sus museos, centros culturales , casas de cultura y salas de exposición es posible apreciar el arte de una amplia gama de artistas de alcance internacional como Juan Manuel Blanes, Rafael Barradas, Pedro Figari, Joaquín Torres García, José Cúneo e Ignacio Iturria, entre otros.
En 2013, por segunda vez, Montevideo fue nombrada Capital Iberoamericana de la Cultura, por parte de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), y en consecuencia está prevista una amplia agenda para celebrar la distinción.



Su historia
Montevideo fue fundada por el gobernador y capitán del Río del Plata Don Bruno Mauricio de Zabala. El proceso fundacional de la ciudad se inscribe entre 1724 y 1730, período en que comenzaron a arribar los primeros pobladores provenientes de Buenos aires y de las Islas Canarias.En el año 1833 se proyecta el nuevo trazado para la Ciudad Nueva que comienza a ejecutarse plenamente a partir de 1861.A diferencia de la Ciudad Vieja, que estaba amurallada en todo su perímetro, la Ciudad Nueva se proyecta con calles anchas y arboladas donde se localizaron comercios suntuosos y grandes residencias.


Artículo publicado en: Ministerio de Turismo